domingo, 27 de marzo de 2016

Estaciòn Constituciòn (F.C.S.)

expr:id='"post-body-" + data:post.id' expr:itemprop='(data:blog.metaDescription ? "" : "description ") + "articleBody"'>
"Fue por decadas la estacion mas grande e importante de todo América y una de las mas grandes y únicas en el mundo entero, es realmente un orgullo poder verla de pie y admirar sus detalles e historia, con sus ya 130 años deslumbra a todos..."





Fotos: Copyright - CacciolaDesigns - Todos los derechos reservados.







Plaza Constitución es una estación que oficia como cabecera del Ferrocarril Del Sud,Luego de su Nacionalizacion llamada General Roca, estando ubicada en la intersección de las calles Lima y Brasil del barrio homónimo en la Ciudad de Buenos Aires. Es considerada, junto con la de Retiro, uno de los dos grandes polos ferroviarios de la Ciudad y una de las mayores estaciones ferroviarias del mundo. De la estación, inaugurada el 1 de enero de 1887, parten ramales que abarcan en su recorrido las provincias de Buenos AiresLa PampaNeuquén y Río Negro.

Se encuentra frente a la plaza homónima, ubicándose en el ancho de la Av.Brasil dársenas de colectivos. Además, se encuentra próxima la Autopista Presidente Arturo Frondizi (AV1 Sur).
Los accesos generales se encuentran en la Av. Brasil y la calle General Hornos, además de las entradas provenientes del Subte C.
Con dieciséis andenes, es la estación terminal más grande de Argentina y de Sudamérica. Los primeros once son utilizados para servicios urbanos; los andenes 1 a son elevados para servicios eléctricos, y los andenes 9 a 12 para
servicios diésel, incluyendo el servicio interurbano a Saladillo y General Alvear.
Los restantes dos andenes (13 y 14) son utilizados por Ferrobaires para sus servicios diésel interurbanos. Es especialmente conocida esta última plataforma, ya que de la cuál han partido a lo largo de décadas muchos importantes y célebres trenes de pasajeros al Sur del país, especialmente el internacionalmente conocido “El Marplatense”. Los andenes 15 y 16, son para maniobras de trenes generales de la empresa estatal Ferrobaires. El andén 15 es parte de la estación en sí y de los 14 andenes que tiene la estación homónima y el andén 16, para maniobras de los trenes generales de la empresa estatal Ferrobaires.
La orden religiosa los Padres Betlemitas construyó en el lugar un hospital, llamado originalmente La Convalecencia, luegoMercado del Alto y por último adopta el nombre de Mercado Constitución, donde finalmente se construiría la estación, el cuál toma su nombre de la Constitución Nacional.

Inauguración

Las obras de construcción se iniciaron el 7 de marzo de 1864, en una ceremonia presidida por el presidente Bartolomé Mitre, y éstas comenzaron frente al Mercado Constitución, en el lugar donde actualmente se ubica la estación ferroviaria, y desde donde la compañía de capitales británicos Gran Ferrocarril del Sud había comenzado su primer tramo de vía hasta Chascomús, un total de 114 km en trocha ancha. La primera sección de la línea, hasta Jeppener, fue librada al servicio público el 14 de agosto de 1865, y durante dicho mes una pequeña estación terminal sita en el Mercado Constitución fue abierta al público y renombradaPlaza Constitución (denominada Constitución I en el listado de edificios donde funcionó la estación). En diciembre de dicho año fue librada al servicio público la línea a Chascomús.

Constitución I (1865-1885)



Unas de  las primeras fotografias oficiales de la estacion con su primer diseño de edificio. Ver el entorno tranquilo rodeado de tierra y el principal transporte de llegada del publico general era mediante tranvia a caballo de los hermanos Lacroze, carretas y carruajes, solo pocas ingresaban dentro del anden esperando el arribo del tren que era de gente pudiente.


Vista interior de los andenes, los primeros junto a su galpon sencillo con una sola via de arribo y otra via de maniobras de inversion de la locomotora. Quien iria a creer que luego terminarian siendo 16 andenes!.


Este primer edificio, recordado como "Constitución I", era una construcción simple cuya fachada sobre la actual calle Brasil, mirando hacia el Mercado Constitución, tenía un frontis por único ornamento. El acceso público entraba por un costado. Esta primitiva terminal tenía solamente dos plataformas: una para la entrada y otra para la salida de trenes.

En las inmediaciones, se levantaron diversos galpones de madera con techos a dos aguas, uno destinado a acopio de lana y otro para carga general, aunque también se depositaba allí cuero y pasto, con el cual se alimentaban los caballos. También existía una cochera.
El cuadro de la estación iba desde la calle Brasil hasta la de Caseros donde había un paso a nivel, desde allí la vía era doble hasta Barracas al Sud, actual Avellaneda, donde se ubicaron los primitivos talleres y el depósito de locomotoras.
Las instalaciones funcionaron así, sin grandes modificaciones, durante más de 18 años. El ferrocarril se constituyó inmediatamente como la mejor alternativa en materia de transporte. Para cuando el tren fue inaugurado ya concentraba poco más de la mitad del transporte de mercancías, en franca competencia con las carretas. Con el tiempo, la brecha en favor del ferrocarril se iría ampliando, al tiempo que las carretas se limitarían únicamente a hacer llegar los productos hasta la punta de riel.
Ya el 3 de febrero de 1866, el Ferrocarril del Sud había puesto en servicio un tranvía a caballo que acercaba a los pasajeros hasta la Estación Constitución, yendo por la calle "Del Buen Orden" (hoy Bernardo de Irigoyen) hasta la Estación Lima en el denominado "Pasaje del Pecado", una cortada que hoy puede imaginarse al costado sur del actual edificio del ex Ministerio de Obras Públicas, en la Avenida 9 de Julio y Moreno, en lo que era la Plaza Monserrat. Posteriormente el servicio se extendió hasta llegar a la altura de la calle Lima Nº 117, dejando a los pasajeros del FCS a solo un paso del centro. Y finalmente llegó hasta la "Estación Parque" del Ferrocarril del Oeste (el terreno del actual Teatro Colón) en 1869. Esta línea luego sería vendida en 1872 a la Compañía de Tranvías de la Ciudad de Buenos Aires.

Constitución II (1885-1898)





Considerando que durante la década de 1870 se había extendido notablemente la traza del ferrocarril, se había duplicado la cifra de pasajeros y también el tonelaje de cargas, se hizo necesaria la construcción de un edificio de dimensiones acordes a los nuevos volúmenes, ya que las instalaciones eran reducidas y los galpones, ineficientes.

En 1883, la empresa encarga a los arquitectos ingleses Parr, Strong & Parr de Londres, el diseño de un nuevo edificio para su estación cabecera que sería construido en lugar de la primitiva estación, más un predio de 37.000 metros cuadrados, al este del cuadro original. La municipalidad mandó abrir las calles "Universidad" (actual Herrera), "General Paz" (actual Guanahani) e "Ituzaingo" que con "Brasil" y "Lima" delimitarán el nuevo cuadro de la estación Plaza Constitución.
Entre 1885 y 1887 se construyó un edificio totalmente nuevo para la estación Constitución. Los arquitectos se habían inspirado en el Castillo de Maisons-Laffitte (Francia) y su estilo es caracterizado como "ecléctico neorrenacentista victoriano", por combinar diversos elementos tomados de la arquitectura renacentista en estilo imperante del período victoriano.
Esta nueva terminal "Constitución II", de apariencia palaciega, fue la primera de su tipo en Buenos Aires y representó una tendencia que luego seguirían las demás compañías ferroviarias en las siguientes décadas. Se destacaba por su mansarda, la cúpula central con un gran reloj y un conjunto escultórico. El cuerpo central, con cuatro accesos, era flanqueado por dos alas para entrada y salida de carruajes, y finalmente los dos volúmenes laterales salientes con buhardillas. En cuanto al interior, las tres plataformas estaban cubiertas por una estructura de hierro empotrada en las paredes laterales, cubierta por cristales vidriados que permitían la iluminación natural.
La nueva estación también tenía 2 galpones para acopio de lana que serían habilitados prematuramente el 30 de agosto de 1884 para albergar familias víctimas de una gran inundación en Barracas y La Boca y otros dos galpones, para cueros y varios que en esa fecha estaban en construcción. El nuevo edificio para pasajeros se terminó durante el año 1885 y los 2 galpones de cargas con desvíos y playa adoquinada para carros, se realizaron en 1886.
La construcción de una trinchera significó la construcción de dos puentes de hierro: uno para peatones en la prolongación de la calle Caseros y otro, carretero, en la calle Ituzaingo, que fueron habilitados durante el año 1887. En 1899 se agregaron nuevas plataformas que aumentaron la capacidad de servicios y pasajeros, al tiempo que fue suprimido el servicio de cargas (trasladado a la Estación Sola), reemplazado por el de equipajes y encomiendas.

Constitución III (1898-1925)




Dada la gran extensión de la red y el sostenido incremento en el tráfico, el directorio en Londres autorizaba la realización de importantes obras en Plaza Constitución y vías de acceso, para adecuarlas a las necesidades del momento y es así que se proyecta y se somete a la aprobación del Gobierno, el ensanche o mejor dicho la reconstrucción del edificio de la estación, el traslado del servicio de carga a la estación "Sola" y la construcción de una cuádruple vía a alto nivel, entre Barracas al Sud y Plaza Constitución.

En 1898 comenzó a realizarse el proyecto de ampliación y remodelación de la terminal. La nueva estación tendría 9 plataformas, una cochera para 36 vehículos y un depósito con mesa giratoria, para albergar hasta 12 locomotoras.
El hasta entonces, edificio principal de la estación, de marcadas características victorianas comenzó a ser rediseñado para convertirse en uno más amplio e imponente. El nuevo proyecto estuvo a cargo de los arquitectos Paul Bell Chambers y Louis Newbery Thomas, quienes eligieron una apariencia más afrancesada, conocido como Beaux Arts, muy en boga en esos años, basada en el diseño de la Maisons-Laffitte, un castillo francés del siglo XVIII.
La estación Barracas al Norte se demolió en el año 1900 como consecuencia de la construcción de la vía a alto nivel y Barracas (luego Barracas al Sud) se demolió en 1901 por la misma razón y en su lugar se levantó un nuevo edificio.
Las primeras cuatro plataformas de Plaza Constitución fueron inauguradas entre 1901 y 1902, incluyendo un ensanche del viejo edificio hacia el este, con una fachada simétrica.
La plataforma Nº 4 de Plaza Constitución se habilitó en 1903, año en que circulaban por la estación, 3.300.000 pasajeros. Tres años después, fueron abiertas las plataformas número 5 y 6, y se agregó un entrepiso al sector de pasajeros en el hallcentral. El 16 de enero de 1906 un gran incendio destruyó los galpones de carga y a partir de entonces Constitución cumplió funciones solo para pasajeros, encomiendas y el servicio de trenes lecheros. Para aquel entonces ya se habían iniciado las obras del viaducto a alto nivel entre kilómetro 1 y Avellaneda y los servicios de carga se realizaban ahora en "Estación Sola" a la cual se llegaba mediante un ramal de conexión desde kilómetro 5, habilitado en 1906.
El 25 de abril de 1907 se abrió al público la nueva confitería y en septiembre de ese año todo el nuevo edificio estaba terminado, con la cúpula central y el sector de oficinas sobre la entrada principal. El movimiento anual era para entonces de 9.815.000 pasajeros.
En los años siguientes las obras de ampliación continuaron y en octubre de 1909 se habilitó la plataforma 7, la plataforma para trenes lecheros y el depósito de locomotoras.
Durante el mes de diciembre de 1911 se terminó la cuádruple vía a alto nivel entre Plaza Constitución y Avellaneda y las plataformas 8 y 9 se habilitaron en diciembre de 1913.
La guerra de 1914 detuvo las obras de ampliación de la estación terminal, cuyo movimiento anual superaba ese año, los 18.000.000 de pasajeros que viajaban por la línea general y la sección urbana ya muy poblada y demandante de un gran número de trenes locales incluso en la vía que unía la Capital Federal con Quilmes y La Plata, dado que en 1910 se habían clausurado para este servicio las estaciones Casa Amarilla, Brown, Barraca Peña, Tres Esquinas y Barracas Iglesia sobre la traza del ex Ferrocarril Buenos Aires y Ensenada, y sus pasajeros viajaban ahora hacia y desde la capital, por Plaza Constitución.

Constitución IV (1925)






Una vez finalizada la guerra europea comienza una etapa de bonanza para los ferrocarriles en la Argentina, en la década siguiente el Ferrocarril del Sud renueva gran parte de su material rodante, termina ramales inconclusos, construye nuevas y modernas estaciones intermedias a lo largo de su red y por supuesto se apresta a tener la gran estación terminal que será la imagen del nuevo imperio ferroviario del sur. Inicialmente se proyecta correr la estación hasta la calle Caseros, para dejar entre ésta y la Plaza una ancha avenida de acceso que le dará perspectiva al nuevo edificio. Finalmente el proyecto se descarta.

En 1922, finalmente el Ferrocarril del Sud diseñó los planos definitivos del nuevo edificio y la ampliación de la terminal, siguiendo un estilo renacentista clásico, pero con enfoque moderno. En agosto de 1925 llega a Buenos Aires en visita oficial, el Príncipe de Gales (posteriormente Duque de Windsor) y el 19 de septiembre coloca entre los andenes 1 y 2, la piedra fundamental de la que será la nueva e imponente estación Plaza Constitución.
Lo primero que se construyó fueron las nuevas playas para encomiendas, el depósito de confitería y tráfico de leche con sus correspondientes galpones y plataformas, luego se hicieron las nuevas plataformas números 11 a 14, sumando topes hidráulicos y con la parte de techado correspondiente. Seguidamente se levantó el gran hall con su imponente techo abarcando todo el ancho de la estación, siendo éste uno de los más grandes en el mundo. Los trabajos también incluyeron la monumental entrada por la calle General Hornos y la parte del edificio de la esquina de Hornos y Brasil. Finalmente se terminó el techado sobre las primeras 10 plataformas, el nuevo tendido de vías, la cabina de señales y el nuevo puente carretero de la calle Ituzaingó.
A las obras iniciadas por el Ferrocarril del Sud se sumó a que en 1930 la CHADOPyF (Compañía Hispano Argentina De Obras Públicas Y Finanzas) recibió la concesión para construir y explotar dos nuevas líneas que tenían a Plaza Constitución como cabecera del servicio: Constitución - Retiro (hoy Línea C) y Constitución - Parque Chacabuco (hoy Línea E, aunque luego su trazado fue modificado). Los trabajos de ejecución de la actual Línea C comenzaron recién el 24 de abril de 1933, habilitándose el primer tramo un año después. La línea E, solo se habilitaría en 1944, pero en 1966, éste subterráneo dejaría de pasar por Constitución.
La Segunda Guerra Mundial finalmente detuvo las obras que faltaban en la estación ferroviaria de Plaza Constitución, consistentes en la demolición del viejo edificio sobre la calle Brasil y su sustitución por el nuevo frente proyectado. Estas obras tampoco se terminarían al finalizar la guerra ya que para ese entonces ni Gran Bretaña estaba en condiciones de aportar los capitales necesarios, ni el ferrocarril era ya un negocio rentable capaz de justificar semejante inversión.

Incidentes de 2007




El hall de la estación fue sitio de una violenta protesta el 15 de mayo de 2007, durante la hora pico vespertina, que provocó controversias y polémicas en la Argentina sobre el servicio y la privatización de los ferrocarriles.

Una formación quedó inmovilizada a poca distancia de la estación, impidiendo la partida de todos los servicios eléctricos. Los pasajeros de esta formación descendieron de la misma y se dirigieron de regreso a la estación, donde se desató el caos por la furia de la gente, provocando destrozos e incendios de las instalaciones y una posterior batalla campal con la Guardia de Infantería, que dejó como saldo 21 heridos y 16 detenidos.
Estos incidentes provocaron repercusión nacional y aceleraron la salida de la cuestionadísima concesionaria Metropolitano, siendo reemplazada por el consorcio de UGOFE (Unión de Gestión Operativa Ferroviaria de Emergencia).

La actualidad de la estacion Constitucion.


Lateral de la estacion.


Vista de la gran cupula centra en la fachada con sus increibles ornamentos.



La decenas de ventanales de diferenes tipos y diseños le dan una caracteristica unica y una complejidad incomparable al edificio que fuesen en su epoca las oficinas de la empresa.


El lateral que fue parte del proyecto de la nueva estacion que no termino de construirse habia comenzado a mediados de 1930.


En dicho lateral todavia se puede distinguir que en lugar de "General Roca", colocado en la nacionalizacion de los ferrocarriles decia "Ferrocarril del Sud".


Los detalles son unicos yno alcanza un dia para poder contemplarlos al detalle.


Muchas de las ventanas superiores poseen balcones con terraza, antiguamente habia mesas para dispersion de personal.


Increible los años que pasaron, esas fechas corresponde a su año de inauguracion aunque eso corresponde a este edificio que retratamos, en realidad es mas antigua con el edificio ya demolido que era de 1865, esta actualmente posee 130 años!


Vista total de la increible fachada que deja a todos impactados, pensar que fue por decadas la estacion mas grande e importante de todo America y una de las mas grandes y unicas en el mundo entero, es realmente un orgullo poder verla de pie y admirar sus detalles e historia.





Interior del increible Hall central. Lamentablemente muchas piezas de madera, puestos de revistas historicos se han perdido para siempre....



sábado, 12 de marzo de 2016

El Café Retiro (F.C.C.A.)

expr:id='"post-body-" + data:post.id' expr:itemprop='(data:blog.metaDescription ? "" : "description ") + "articleBody"'>
"Un cafe realmente emblematico, que nos transporta instantaneamente a la Belle Epoque de Buenos Aires y los ferrocarriles ingleses....."





Fotos: Copyright - CacciolaDesigns - Todos los derechos reservados.





El Café Retiro está ubicado dentro de la Estación Retiro, que fuera durante muchos años la terminal más importante de Latinoamérica. La confitería supo ser un clásico ciudadano.
Según cuentan, el escritor Leopoldo Lugones, antes de emprender su último viaje, tomó un café bien cargado en la confitería de la Estación Retiro. Caminó hasta el andén y subió al tren que lo llevó hacia el Delta del Tigre. Allí, en el recreo El Tropezón, se suicidó el 18 de febrero de 1938.
Luego de compartir algunos usos con prolongados cierres, el principal local gastronómico de la Estación fue adecuadamente restaurado, poniéndose en valor todos sus nobles detalles, refiriéndonos al esplendor que tuvo anteriormente. La magnífica boiserie, el parquet, un sobrio y elegante mobiliario, y la sorprendente cúpula de vitraux, de la cual pende una esbelta araña de bronce y cristal esmerilado, conservan las características de concepción original del exquisito espacio, nuevamente ganado para satisfacción de todos con el nombre de Café Café.
Junto a un servicio esmerado, este impar local realizó una serie de actividades culturales como exposiciones plásticas permanentes, presentaciones de músicos solistas y de grupos de tango, jazz o de cámara, además de proponer un taller de poesía y un espacio destinado a la lectura.
Hoy, continuando su derrotero bajo la nueva denominación de Café Retiro, mantiene la posibilidad de disfrutar de este tradicional sitio de la Ciudad de Buenos Aires, de llegada y a la vez de salida.
La tranquilidad del sitio es ideal para una cordial conversación o para una buena lectura.
Toda metrópolis que se precie tiene su Gran Estación Central de Trenes. Buenos Aires tiene tres. La de Retiro es quizás la más imponente. Tal cual el café en su interior. El Café Retiro es uno de los declarados Notables de la Ciudad. Y no hay más que conocerlo para entender que no le cabe otro adjetivo. Está ubicado dentro de la Estación de la línea Mitre y se acerca a su centenario. Data de 1915.
La Estación del Ferrocarril Mitre es la cabecera más importante de Retiro. Fue diseñada por los arquitectos Eustace L. Conder, Conder Roger y Sydney G. Follet, junto al ingeniero Reginald Reynolds, todos británicos residentes en nuestro país. Se construyó entre 1909 y 1915. El proyecto original pretendía construir la estación de tren más grande del mundo para la época, pero el inicio de la Primera Guerra Mundial modificó los planes por la dificultad de transporte de las partes que provenían de Liverpool. Si bien todo (constructores, estructuras) refiere a Inglaterra, el edificio pertenece al academicismo francés. Fue declarado Monumento Histórico Nacional en 1997.
El Café Retiro tiene sus espacios bien diferenciados para todo tipo de encuentros y ocasiones a partir del mobiliario. Están las tradicionales mesas cuadradas con sus sillas para reuniones formales; mesas individuales redondas con sillas con apoya brazo para encuentros más íntimos; mesas bajas con sillones de mimbre para situaciones más relajadas; mesas altas con banquetas para jóvenes informales; y una extensa barra que recorre el área de servicios que es una isla en dentro del salón. La boiserie recubre toda el área, molduras, columnas, grandes aberturas y balcones dan un carácter único a este café de Buenos Aires. Pero, el sello distintivo del café es su cúpula de vitraux.
Al Café Retiro llegan cientos de líneas de colectivos, tres líneas de tren, micros de larga distancia y la línea C de subtes. Nadie podrá argumentar que no está bien conectado o que no sabe cómo llegar. Tomarse un café en el Retiro puede resultar una experiencia única. El trajín exterior, que anuncia la llegada de trenes o su pronta salida, es un movimiento cinético sin fin que nada tiene que ver con el clima señorial, distinguido y calmo del salón. Mucho menos con el rincón (sin igual en la ciudad) que invita a la lectura . O a una reconfortable siesta. O a revivir los versos de Homero Manzi  junto al misterio del adiós que siembra el tren…


Lateral externo del cafe, la entrada esta en uno de los accesos al Hall de la estacion.


Los ornamentos y detalles de las puertas son los originales, luego de la restauración del bar se renovó el vidriado que originalmente era biselado.


Otra vista de acceso lateral y al fondo parte del Hall central de la estacion.


Relax, entrar uno puede encontrar diferentes espacios para dispersar los momentos.


Hall central de la estacion Retiro con el nuevo piso, el que reemplazo al original lamentablemente.


Fuera del cafe, las farolas que coronaan la entrada son de una importante elegancia y belleza.


Entrada trasera que da al hall de la estacion, las puertas y sus coronamientos son los originales de la epoca.


Estas son las puertas que dan acceso desde abajo en el cafe a la escalera que nos lleva a los baños y los balcones internos en planta alta.


Las mismas poseen una singular belleza que gracias estan originales a la actualidad.


En uno de los laterales aun quedan vestigios del glorioso F.C.C.A. la verdadera creadora de la estacion y el cafe, un grabado unico en los vidrios.


Vista del interior en planta baja, el piso se recupero en su totalidad.


Las gruesas puertas de madera dividen el tumulto de la ciudad con una realidad inusual dentro del cafe, esa tranquilidad que nos deja imaginar otras epocas...



Si miramos hacia arriba veremos bellisimos balcones con las arañas originales en bronce.


El interior de la cupula deja atonito a cualquiera, con sus vitrales da lugar a la entrada de luz natural en el dia.



Hay espacios para recorrerlo en todos los rincones, cada detalle inspira aquellas epocas donde los hombres lucian galera o sombrero y las mujeres grandes vestidos....



Las columnas poseen detalles romanicos corintios en algunas.


Detalle del trabajo de la madera en las puertas.



Saliendo por una puerta interna, nos acercamos a un pequeño hall que da acceso a las escaleras que nos llevan a los baños y los grandes balcones.


Vista de las ornamentadas puertas llendo hacia el cafe.


Vista superior de la escalera que nos lleva a los baños integramente construida en marmol y piedra de diversos lugares traida de Inglaterra y Francia.



Vista del peimer descanzo y acceso a los baños y balcones.



Curioso encontrarnos con una antigua pajarera de siglo XIX, seguramente original del lugar.


En estos balcones solo accedian personajes de alta sociedad con sus mujeres para charlar y tomar un tiempo de buen te o cafe.





Vista hacia la escalera de salida.


Los pisos originales de madera pinotea recuperados en grandes porciones.


No todos los balcones esta permitido poder recorrer, nosotros tuvimos la oportunidad.






Las siguientes fotografias corresponden a el Cafe Retiro en 1915, todo el lujo y el glamour que enorgullecía a Buenos Aires...


Vista de todo el salon en el año 1915.



Al fondo una pieza que ya no existe lamentablemente, poseia la cartelera de entrada y salida de trenes para los que gustaban tomar o comer algo en el cafe saber cuando salia su tren...